babosas

Las diferentes especies de babosas de jardín



Si tenemos un jardín, huerta o un patio seguramente conocemos lo molestas que pueden ser las babosas. Estas son moluscos gasterópodos del orden pulmonata sin concha o también con pequeñas conchas internas. A diferencia de los caracoles que justamente se destacan por su concha. En algunos lugares a las babosas se las conoce como taveras. La palabra babosa no se refiere a su significado taxonómico, ya que en este grupo están también los gasterópodos de diferentes especies. Las babosas de jardín se dividen en diferentes familias, de hecho en algunas sub-especies existen ejemplares que tienen concha y otros que no. Básicamente las babosas son animales nocturnos, y su actividad será mayor o menor de acuerdo a la época de año y al clima. Su ciclo de vida, reproducción y crecimiento esta mayormente regido por las condiciones de luz, climáticas y la comida de la que disponen. Por ejemplo los inviernos con temperaturas templadas favorecen a los huevos de las babosas y a los ejemplares más jóvenes, en cambio un invierno crudo y con bajas temperaturas puede eliminar a toda una generación.

Estos moluscos se desplazan lentamente, y según su especie serán más o menos veloces. Por ejemplo la babosa gris puede recorrer en un día entre cuatro y siete metros, mientras que la babosa negra recorre entre dos y tres metros por día. El moco que es tan característico en las babosas lo usan mayormente para desplazarse. Poseen una glándula por debajo que va secretando esta sustancia a medida que se mueven. Las babosas usan las papilas gustativas y los órganos olfativos para encontrar comida. Su alimentación es muy extensa y variada, por lo general se alimentan de plantas y tejidos vegetales, pero también pueden hacerlo de restos de animales. Un dato interesante es que las babosas jóvenes se entierran cuando hay sequia y se alimentan de las raíces de las plantas. Estos moluscos se caracterizan por su gran apetito, de hecho pueden comer la mitad de su peso en un sola noche. Por ello es que a las babosas se las considera en los huertos y cultivos una plaga, y como tal existen muchísimos productos para eliminarlas. Estos productos pueden ser venenos químicos, o naturales, como la cerveza o la sal.